
El mercado cinematográfico mundial se caracteriza por la hegemonía del cine americano con respecto a los demás, y España es muestra de ello. En los últimos años (en realidad, a partir de mediados de los 90) el cine español ha caído en una crisis profunda, de la que todavía no ha sido capaz de salir.
Esos fracasos, no sólo corresponden a las salas cinematográficas sino que también a las televisiones, ya que en las cadenas públicas y privadas, no es muy abundante ni común, ver películas producidas y realizadas en nuestro país.
La principal razón por la que las televisiones no quieren invertir en las películas españolas es que las consideran como una “obligación” destinada a grandes pérdidas. Se habla de obligación, puesto que existe una ley, la “Ley del Cine”, que obliga a las cadenas programar un determinado número de películas europeas y españolas.
Pero ¿por qué el cine español no interesa al público?, la respuesta es sencilla: no gusta, aburre y además la gente se ha acostumbrado a consumir un tipo de cine “made in USA” que resulta contrario a los parámetros que hay en España.
A todo esto, hay que añadir que los medios de económicos y los estudios de realización son muy por debajo de EEUU, por lo que no es fácil, equilibrar la balanza.
De momento, no parece que haya soluciones efectivas para salvar al cine europeo en general, español en particular, de esta crisis, aunque quizás, la única salida es crear un nuevo tipo de cine original alejado de todos los parámetros que conocemos, aunque para ello se precisa un cambio de mentalidad del público, de los productores, de las cadenas y del mismo cine…
Por: Valeriovari
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